
Los calentadores de agua son una pieza clave en cualquier hogar, ya sea para duchas, lavaderos o servicios sanitarios. Sin embargo, como cualquier equipo mecánico, requieren mantenimiento periódico para garantizar su funcionamiento eficiente y seguro.
Señales de que tu calentador necesita atención
- Variación en la temperatura del agua
Si el agua sale más fría o más caliente de lo habitual, puede ser una señal de acumulación de sedimentos o un problema en el termostato. - Ruidos extraños al encender el calentador
Sonidos como golpes, vibraciones o zumbidos pueden indicar acumulación de minerales o fallas internas que requieren revisión. - Mayor consumo de energía o gas
Cuando el equipo trabaja más de lo necesario para calentar el agua, está consumiendo más energía, lo que puede reflejarse en tu factura. - Olores inusuales o humo
Cualquier olor extraño o presencia de humo debe tomarse en serio y requiere atención inmediata. - Fugas de agua o gas
Cualquier señal de fuga es una alerta de seguridad que requiere intervención profesional de inmediato.
¿Cada cuánto tiempo se debe hacer mantenimiento?
Se recomienda una revisión general al menos una vez al año, y en zonas con agua muy dura, incluso cada seis meses. Esto permite prolongar la vida útil del equipo y mantenerlo funcionando en óptimas condiciones.
¿Qué incluye un mantenimiento preventivo?
- Limpieza de componentes internos.
- Revisión de presión y temperatura.
- Ajuste de válvulas y conexiones.
- Verificación de ventilación y extracción.
- Detección y corrección de fugas.
